Chiloé: Alerta por baja vacunación en ciudades
Escrito por Prensa el abril 1, 2026
El Servicio de Salud Chiloé ha hecho sonar la campana de abordaje para la Campaña de Invierno 2026. Aunque el archipiélago navega con viento a favor en algunas áreas, las autoridades sanitarias miran con preocupación el timón de las ciudades más grandes, donde la cobertura contra la influenza aún no alcanza la velocidad necesaria para enfrentar las tormentas respiratorias que se avecinan.
Según el enfermero referente de Inmunizaciones, Matías Contreras, la provincia alcanza un 32,4% de cobertura, con 29.526 dosis administradas. Esta cifra nos sitúa levemente bajo la línea de flotación del promedio regional y nacional (33,3%). El foco de alerta está puesto en las naves nodrizas de la isla: Castro (27,9%), Ancud (28,2%) y Puqueldón (28,2%), comunas que por su gran población tienen un impacto crítico en el resultado de toda la flota provincial.
Dalcahue y Quemchi: Los faros de la campaña
No todo es marejada. El director del Servicio de Salud, Eric Gutiérrez, destacó el excelente desempeño de Dalcahue (49,4%) y Quemchi (44,5%), que superan con creces el promedio y demuestran un arduo trabajo de los equipos en terreno. «Es fundamental vacunarse con anticipación, ya que es nuestra principal herramienta para evitar hospitalizaciones», reiteró Gutiérrez, recordando que el cuerpo tarda dos semanas en «armar sus defensas» tras el pinchazo.
VRS y compromiso de la tripulación de blanco
Donde Chiloé realmente destaca es en la protección de los más pequeños y de sus propios oficiales de salud:
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Virus Sincicial (VRS): Alcanzamos un impresionante 76,4% en lactantes, barriendo el promedio regional (62,1%) y nacional (51,9%).
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Funcionarios de Salud: La tripulación de hospitales y postas registra un 80,1% de vacunación, superando ampliamente al resto del país.
El llamado final de las autoridades es para los grupos de riesgo —personas mayores, niños y enfermos crónicos— para que acudan a los operativos en centros de salud y postas rurales. Vacunarse no es solo una maniobra individual, sino un acto de lealtad para proteger a toda la comunidad chilota antes de que el invierno cierre sus escotillas.